lunes, 17 de marzo de 2008
miércoles, 5 de marzo de 2008
Desde acá.
Cuando tenía como siete años, me gustaba ir a una pequeña sección en el parque hundido llamada “Jardín de Música” o algo parecido. Trato de recordar que música ponían exactamente, no puedo, algo clásico, seguramente Mozart o a Haydn.
Me trepaba a unos enormes asientos esféricos y me hundía por completo en ellos pensando que estaban hechos del mármol más blanco y refrescante. Pasé algunos de esos momentos de inigualable y efímera alegría infantil y no regresé.
Hace un par de años recordé este lugar y fui a verlo, con grandes esperanzas.
No fueron colmadas, un edificio dilapidado, unos matorrales y unos diminutos asientos esféricos de plástico blanco donde no me cabía el trasero... no había música.
Sin duda todo tiene su lugar en el tiempo apropiado… tal vez...
Estoy re-leyendo el lobo estepario, algo así me pasó, como con los asientos gigantes de mármol. Ya no estoy aprendiendo postrado a sus pies. Ahora soy yo mismo un pequeño lobezno caminando cabizbajo hacia la estepa.
Todavía me sorprende con su brillo, le dice Goethe a Harry:
“Hijo mío, tomas demasiado en serio al viejo Goethe. A los viejos, que ya se han muerto, no se les puede tomar en serio, eso sería no hacerles justicia. A nosotros los inmortales no nos gusta que se nos tome en serio, nos gusta la broma. La seriedad, joven, es cosa del tiempo; se produce, esto por lo menos quiero revelártelo,
se produce por una hiperestimación del tiempo. También yo estimé demasiado en mis días el valor del tiempo, por eso quería llegar a los cien años. En la eternidad, sin embargo, no hay tiempo, como ves: la eternidad es solo un instante, lo suficientemente largo para una broma.”
martes, 4 de marzo de 2008
Parricidas
Sin embargo, es la realidad de muchos.
En algún momento de nuestras vidas hemos guardado el suficiente rencor o maldad en nuestras cabezas como para voltear a ver a nuestros padres y tener las agallas para enfrentarnos a ellos y , sólo en contadas ocasiones, desear matarlos.
No es un tema muy agradable, y no, no les voy a presentar a un guey, gringo casi siempre, que forzó la mano de su madre en la licuadora encendida para después cortarle la cabeza, calentarla en el microondas y servírselo a su padre en una torta con aguacate (Southpark).
Sólo quiero darles un tip.
Cuando sean padres, vivan tranquilos, NO den este primer paso.
domingo, 2 de marzo de 2008
Algo que todos deberíamos saber
[Pulse el botón izquierdo de su mouse sobre la imágen, hasta escuchar un click, para ver las instrucciones completas]
viernes, 29 de febrero de 2008
Disculpa Pública
Pero no.
Sólo quiero decir Vuelvo a LofStiler después de una huelga casi de un mes contra todo lo relacionado con la computadora.
Huelga que no pasó a más que de ser un berrinche contra mi mismo.
Y como cierro cada hipócrita e-mail que mando del trabajo:
Saludos!
jueves, 28 de febrero de 2008
Alchemy Pot
Me crucé con este disco hace unos días. Colin Meloy para los que no lo conocen, es el geek que canta en los decemberists, y Morrissey pues es Morrissey.
Siempre estoy contento que se junten dos cosas que son tanto de mi gusto. Tenía muchas expectativas cuando vi el disco, parecía una afinidad evidente.
Lamentablemente no siempre hay sinergia, a veces el producto es como ese hijo ficticio con la inteligencia de Marilyn Monroe y la belleza de Einstein (en lugar de al revés). Como que Meloy desluce sin esa juglaría juguetona de los decemberists y Morrissey es la ironía más negra y gay.
Ja! Aún así el disco esta medio bueno, tal vez sea difícil hacer completamente feas estas canciones.
Si no me diera un chingo de hueva lo subiría para que hagan su propia opinión, pero ya lo buscarán si les intriga este vástago.jueves, 21 de febrero de 2008
Momentos Pasajeros.
Tengo muchas ganas de tener una mascota, tengo unos peces, que además de ser adoptados, no cuentan… solo le dan movimiento a mi cuarto.
Hay algo decididamente terapéutico en querer a un animal. Es querer a alguien sin complicaciones. El efecto radica en la sencillez.
Hay amigos a los que puedes querer casi como a animales, pero nunca es lo mismo, son criaturas demasiado complejas, siempre hay que guardar alguna distancia (claro que los amigos humanos tienen muchos otros pros).
Los animales no deben ser la única medicina para el sociópata o el misántropo, bien lo supieron el grizzly man, “la señora loca de los gatos” o ciertos individuos que según sus propias palabras “hacen el amor con delfines”.
Tal vez deban considerarse otras opciones como la vida entre lagos y montañas.