miércoles, 14 de agosto de 2013

Die Kunst Der Gore

'Sexo y violencia' es una vieja fórmula para vender historias.

Todos tenemos una reacción inovluntaria hacia esto, en mayor o menor medida, una fascinación mórbida con los actos más primitivos de muerte y vida. Es una reacción animal del cerebro primitivo... reptiliano.

Generalmente se consideran a estas manifestaciones en los medios como 'baratas' o 'de mal gusto', y con mucha razón, es lo más fácil que se puede producir... Sin embargo, somos expertos en elevar todos nuestros más primitivos instintos a insospechadas alturas artísticas. Nadie podrá decir que 'El Éxtasis de Sta Teresa' de Bernini es de mal gusto, o quien compare al 'Decamerón' de Bocaccio con un libro vaquero.

Sin duda el Gore no será la excepción. Me permito hacer un breve análisis de algunos paneles del comic 'The Walking Dead':

----- SPOILER ALERT ------ SPOILER ALERT ----------- SPOILER ALERT ----- SPOIL

Brevemente, en un mundo infestado por zombies, nuestros protagonistas caen en manos de un grupo de refugiados atrincherdos, liderados por un sadista psicópata. Ahora el sadista psicópata quiere información


Después de no obtenerla, se dispone a torturar a 'Michone'.



Realmente nunca vemos lo que ocurre durante la tortura, tan solo indirectamente. Por ejemplo, el piscópata coloca a otro de los capturados en el cuarto de a lado, para que escuche todo lo que ocurre, atormentándolo psicologicamente.



Finalmente nuestros amigos ponen en marcha planes para fugarse, pero solo nos quedamos con las sospechas de las cosas inimaginables que ocurrieron en esa bodega. Todavia no hay gore, solo tenemos nuestras mentes para imaginar lo peor.



Antes de concretar la escapatoria, Michone decide regresar para emboscar a su captor y cobrarle la deuda. Ahora si... que comience el gore!


Para este momento el lector comparte con Michone la sed de venganza, y mientras nos muestran estas imágenes horribles, lo que sentimos es un placer enfermo. El lector termina, al igual que la protagonista, asquedo consigo mismo.


Vaya, asi se cocina el buen gore, lo que te horroriza no es la carne y la sangre, eres tu mismo.

miércoles, 7 de agosto de 2013

Sobre la Privacidad – Segunda Parte

Primero argüí que la privacidad es importante para evitar la acumulación de poder, pero hay otro motivo no menos interesante...

La proliferación de la creatividad a través de los individuos.

Nos jactamos de ser una civilización que valora la creatividad artística y científica como nuestros motores más importantes (vayamos hacia donde vayamos), sin embargo la creatividad se pudre en un ambiente autoritativo.

Parece que sobra evidencia empírica al respecto, pero creo que por lo pronto mi mejor referencia son las inferencias que se pueden hacer de los recuentos de 'Authority And The Individual' de Bertrand Russell (fascinante lectura).

Además, aqui van mis dos centavos sobre el tema: Lo que fundamentalmente hace divertido a un juego (e.g. de mesa, un deporte...) son las reglas. Un juego sin reglas, o en donde descaradamente no se siguen las reglas, no es divertido. Pero un juego con demasiadas reglas tampoco lo es, se vuelve estupido y aburrido. Lo ideal es un juego con pocas reglas, y reglas generales que permitan una interpretación particular, con formas creativas de circunvenirlas.

Lo mismo aplica al juego de la civilización. La verdad es que vivimos en una sociedad altamente sobre-legislada (tanto de leyes formales como de lo 'bien visto'). Afortunadamente, generalmente podemos librarnos de los aspectos más absurdos de la sobre-legislacion, y expandir nuestras libertades dentro de nuestras vidas privadas. En este espacio es donde explota la creatividad del individuo, en donde nos atrevemos a cambiar las reglas, a activar el progreso.


Si le damos a la autoridad poder para ejercer las reglas hasta la totalidad de su absurdo, estamos volviendo este juego estupido y aburrido.  


miércoles, 31 de julio de 2013

Sobre la Privacidad – Primera Parte

Viviendo aun las secuelas del caso Snowden y en la vorágine mediatica vuelan argumentos a favor y en contra. Los partidarios en general reconocen el valor de la privacidad, lo que está en juego, sin embargo parecen caminar en piso resbaladizo cada que se les solicita describir por qué es importante la privacidad.

Bueno ¿Por qué es importante? La respuesta es algo que llevamos como 3 mil años tratando de aprender: La concentración de poder es una mala idea para las sociedades humanas. Ya en el siglo XVIII Montesquieu proponía soluciones en su De l'esprit de la loi, describiendo la separación de los poderes del estado. No parece difícil ver por qué esto es una buena idea, 'pocos' son los que abogan por la autocracia hoy en día... según el grado de conciencia historica que se tenga.


La máxima ineluctable 'Información es poder', no podría tener mayor relevancia en nuestra estructura social actual, dirigirnos hacia un surveillance state sería depositar en el estado una cantidad sobrecogedora de poder. La motivación de Montesquieu toma muchas formas, debemos poder reconocerlas y aprender la lección, o estar preparados para sufrir las consecuencias.


miércoles, 24 de julio de 2013

Being God


I think I understand Nihilism now, I really do.

Real communication is an illusion, a mirage; there's always an unbreakable frontier; our language is so limited and rudimentary. (Am I Forgetting art? There's a case to be made for art). As individuals in this world at this point in time, there is no grand scheme, there is no purpose, no answer to look forward to...

Of course there's that one very big thing: Life.

Life, or matter or energy or whatever you wish to call it, is doing something. It's hard to say what exactly, but it is doing something. I guess it's a good bet to somehow help it keep going: reproducing ourselves, trying to make improvements in the way to best sustain it. Although, all you could hope to achieve is very little and it is unlikely you would be able to make an impact. Think about it, life would be roughly at the same place without da Vinci, or Napoleon, or Einstein.

But life is not completely devoid of answers, we have some information pre-programmed in our 'default installation', we call it instincts. By various mechanisms we're compelled to do a bunch of things. Don't die - or at the minimum don't die before you reproduce - is the main one. There are a couple of other more subtle ones; as intelligence develops, all animals start developing at roughly the same rate instinctive curiosity, a desire for knowledge. At later stages of intelligence (I can only theorise, there are but a couple of examples) we have an instinctive desire to do things, manipulate the things curiosity helped us uncover.

Life compels us to pursuit these vectors. Funnily enough, we usually assign these ideals to the deities (or even superheroes maybe?) we create, as if to have a reminder of our goals as Life. Immortality, omniscience and omnipotence. Never die, know it all and power to do it all. We could somehow say life wants to be god, or at least it's own idea of god. We could follow this 'meaning', but there's really nothing in it for us at the end (not foreseeable at this point), when we die, our universe dies. The only way to live this life is as a game, go for the points (pleasure), try to maximise it for everyone (that's the most efficient way).


Now trying to answer 'why'...would be like a kitten trying to solve a differential equation.


miércoles, 19 de septiembre de 2012

Los Detectives Salvajes



La genialidad de Los Detectives Salvajes se goza y se va descubriendo poco a poco, mientras Bolaño  construye con paciencia, sensibilidad, creatividad y buen humor.

Por momentos mientras leía, no podía si no pensar en Cortazar, tal vez este libro era la respuesta chilena a Rayuela, los paralelos - para el que se dedique a listarlos - sobran, para mí la mayor semejanza es que Bolaño también busca la complicidad del lector, le da un papel activo, tal como intentaría Cortazar con Rayuela. Sin embargo más allá de esto, acabé convencido de la voz única de Bolaño, una novela necesaria y perfecta de la literatura latinoamericana. Arguyo que Cortazar es un escritor más natural, un artista; Bolaño es un arquitecto… salvaje.

La historia comienza con las entradas en el diario de un muy joven aspirante a poeta y los relatos de su encuentro con un abigarrado grupo de jóvenes poetas mexicanos avant garde, que se identifican bajo el mote de los “real viceralistas”. A través de estos textos confesionales se introducen cada uno de los integrantes del grupo de poetas y el ritmo de la historia, por supuesto a Lima y a Belano, mexicano y chileno, los fundadores y líderes del “real viceralismo”.

Durante la siguiente parte del libro el lector va recogiendo testimonios de cantidad de personajes por un lapso de 20 años, sin ningún orden cronológico claro. Se vuelve el lector un detective inexorable, que por medio de estos testamentos va construyendo el rompecabezas de las vidas de Lima y Belano a través de los años. Siempre de manera indirecta, a veces tan solo una sugerencia, una sospecha.

Cada uno de los testimonios es una pequeña (o no tan pequeña) historia en si mismo, lo más impresionante aquí del trabajo de Bolaño es su altísima habilidad mimética, camaleónica. Rara vez cuestioné la veracidad de alguno de los narradores, ya fuera una anciana, una joven, un gordo, un homosexual, un feo, un poeta, un abogado, un español, un mexicano, un chileno, o un largo etcétera, cada uno tenía una personalidad convincente y un contexto cultural creíble.

La genialidad de los Detectives Salvajes no queda en la proeza técnica o en los formalismos literarios, triunfa también como un texto que explora ideas elementales de nuestra humanidad. La historia semi-autobiográfica (Belano-Bolaño), sigue a estas dos personas, que deciden vivir la vida desnudos, libres y con sensibilidad artística; la vida les responde con la brutalidad con la que suele hacerlo. Del final no puedo decir nada, solo que ese pequeño tercer capítulo lo es todo para el libro, sería muy poco sin él.

martes, 5 de junio de 2012

Sentido - 1

Entonces tenemos a esta porción de materia exótica, auto-replicante y conciente. Confinada a un espacio que ocupa moviéndose como en instantes fotográficos entre el espacio y el tiempo. Recluida en una brutal frontera que lo separa, primero de lo que no es conciente y luego de lo que no existe. Así se mueve por el universo hasta que inevitablemente esas fronteras se colapsan o desaparecen y deja de existir lo que fue conciente, por lo que se vuelve inconciente también. 


En medio de todo esto, esa materia se manifiesta y emite unas señales que transgreden esas fronteras brutales. Esas señales huyen, escapan como poseídas, frenéticas hacia un inmenso infinito. Viajan a través de lo extraño y lo inconciente, para luego, tal vez con algo de suerte, transgredir otras fronteras parecidas. Así es como dos cápsulas concientes y existentes se unen de algún modo por algún momento, a través de un infinito. 
Se postula la siguiente idea, que en ese vínculo endeble e insuficiente está el sentido de la vida; en la otredad, en esa comunicación mística. Pero ese puente esta desfigurado y transfigurado, es intermitente, es incomprensible y es demasiado somero. De aquí puede partir la elaboración lógica de que el sentido de la vida es el arte, la construcción de un gran puente, magnifico y donde caben todos. 
Pero que puede ser el arte, si no un gran consuelo, un bellísimo consuelo. Cuando lo único que queremos es incluir todo el infinito en nuestra pequeña cápsula.

viernes, 25 de mayo de 2012

Sobre Protestas Públicas y Voto Útil - Parte 2




 La protesta pública / marcha en si fue poco impresionante, hasta algo aburrida - se sentía a algo así como llevar serenata con mariachi – lo que cuenta es el detalle, no la música. Se entonaban porras deportivas sin cesar solo intercambiando los términos necesarios para la ocasión, combinado con el ocasional júbilo y la adrenalina de “pertenecer”. Rodeado de frases romantiquísimas y sentir que estas haciendo algo relevante, algo que te enaltece. Todos queremos “ser parte”, todos queremos participare en “algo más grande que nosotros”; bien, pero no olvidemos que también tiene que significar algo, como fenómeno, en nuestras vidas.

El fenómeno que todos perseguimos (supongo) es que los seres vivos tengamos la oportunidad de perseguir la felicidad y tratar de encontrar propósito y sentido a nuestras vidas. OK. Me fui muy lejos, tal vez, pero no es posible perder esto de vista. ¿Qué, de las cosas que hacemos, realmente nos llevan un paso más cerca de nuestro objetivo, o remueven las barreras que nos hemos impuesto?

Esa es la segunda razón por la cual generalmente no atiendo a manifestaciones públicas, pienso que el avance es tan marginal que no vale la pena, los movimientos sociales generalmente sucumben ante nuestra forma natural de organizarnos; no pasa nada; nada nunca cambia. ¿O si? Parece que en términos cuantitativos si, pero cualitativos no.

Irle a gritar a Televisa sus verdades a su casa supone generar una voz diferente que contradice el dogma televisivo, y aprovechando el momento de atención electoral, supone una voz grande. Parece esto suficientemente loable y digno de intentar. 

@sergioem (foto)


La otra parte del discurso de protesta se reduce a si se cree en el voto útil o no. Utilizar el voto para elegir una parte de la oligarquía partidista, tan solo para evitar que su secta más diabólica gane mayor influencia. ¿Vale la pena validar un sistema que tanto nos perjudica para evitar su peor cara? Por lo pronto me inclino por apagar este fuego inmediato, solo para no quemarme.